Balcanes + Grecia (verano 2017) ***AÑADIDO AL ÍNDICE***

Iniciado por Dunadan, Diciembre 22, 2017, 11:39:54 am

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Dunadan

Diciembre 22, 2017, 11:39:54 am Ultima modificación: Abril 20, 2020, 23:42:14 pm por kirikino
A continuación...

el relato (laaargo) del viaje (laaargo también) que hemos hecho este verano (ah, y con muuuchas fotos):

Desde España a Grecia, atravesando Italia y los Balcanes. A la ida por la costa del Adriático y a la vuelta por Bulgaria y Serbia.

Primero, algunos datos útiles: como siempre (y que dure), viajamos cuatro (dos adultos y dos niños), llevamos bicicletas para todos (aunque esta vez, para el uso que las hemos dado, bien las podíamos haber dejado en casa) y solemos usar campings para dormir (esta vez, todos con playa y/o piscina).

Para hacer algunos kms. menos conduciendo, el primer tramo del viaje (Barcelona - Civitavecchia) lo hicimos en ferry (Grimaldi Lines), reservando ida y vuelta por aquello de que fuera algo más barato. El resto del viaje fue por carretera.

A la ida teníamos muuuchos días por delante y consecuentemente poca prisa... de modo que optamos por atravesar Italia desde Roma (Civitavecchia) hasta Trieste rápidamente y después bajar tranquilamente por los Balcanes bordeando toda la costa del Adriático, haciendo una "excusión" para ver Mostar y Sarajevo, y sin utilizar autopistas en la medida de lo posible...

IDA: Italia (desde Roma hasta Trieste, pasando por Venecia), un poquito de Eslovenia (apenas 60 kms.), Croacia, Bosnia Herzegovina, Montenegro, Albania y Grecia (continental y el Peloponeso).

Mientras que a la vuelta ya íbamos algo pillados de tiempo, así que preferimos volver más rápidamente, utilizando autopistas y haciendo recorridos más largos en cada etapa...

VUELTA: Bulgaria, Serbia, Croacia y, de nuevo, Italia (desde Trieste a Roma, pasando por Venecia otra vez).

O sea, algo así:



Consideramos la posibilidad de habernos ahorrado kms. de viaje utilizando otro ferry más para atravesar el Adriático, bien a la ida bien a la vuelta o bien cogiendo ida y vuelta (Bari-Durres, Bari-Igoumenitsa...) pero... por una parte nos parecieron caros (costaban más o menos lo mismo que Barcelona-Civitavecchia para un recorrido muchísimo menor) y por otra nos apetecía mucho ver, aunque fuera brevemente, países como Bulgaria o Serbia.

Varios de los países por los que hemos pasado están fuera de la Unión Europea y alguno (Croacia) aunque sí está integrado en la UE (de hecho, ha sido la última incorporación.. el país que hace el número "28" -bueeeno, el "27" cuando se hayan ido los british con sus pounds y sus miles-) pero está aún fuera del euro. Ello ha significado que hemos debido de llevar pasaportes en vigor para todos, la carta verde para la furgo y cambiar moneda varias veces (kunas en Croacia, marcos en Bosnia, lekes en Albania, levs en Bulgaria y dinares en Serbia). Atención aparte merece Montenegro... que no forma parte de la Unión Europea ni de la zona euro y sin embargo utilizan el euro como moneda habitual, quien sabe por qué.

Paradójicamente (para que luego os quejéis) el precio más barato del gasoil lo encontramos en España (llenamos el depósito de la furgo en Barcelona a 0'93 €/l); mientras que en Italia estaba tan caro como siempre (en torno a 1'40 €/l); en Grecia algo más barato (en torno a 1'20 €/l) y en el resto de países en torno a 1'05 ó 1'10 €/litro.

Y mención aparte merecen las gasolineras... Lo normal es que estén "atendidas" o "sobreatendidas", es decir, que haya un empleado que te sirva el combustible o, incluso (nos sucedió en Croacia) que haya uno que sirva el combustible, otro que te limpie los cristales, otro que te cobre el importe y otro más que te de conversación y se sorprenda de que hayas llegado hasta allí con una furgoneta, las bicis y dos churumbeles desde España. Lo normal también ha sido poder pagar con tarjeta sin problema (los símbolos de Visa, Mastercard... son bien visibles en los mostradores y las cristaleras de las gasolineras). Y el colmo es lo de Italia... que no solo tiene el combustible más caro (con diferencia) de todo el viaje junto con las peores carreteras (también con diferencia) sino que en algunas gasolineras había un empleado y dos precios diferentes: uno si te sirves tú mismo el gasoil y otro si te lo sirve él/ella... aunque el cobro sí o sí lo hace siempre el empleado. Ya lo decía Obélix: "están locos, estos romanos".

Al turrón:

Embarcamos en Barcelona, junto a muuucha otra gente, en un ferry enoooorme con camarotes muuuy pequeños. En todo caso, camarote para cuatro, piscina, sol, pizza, verano... ¿qué más se puede pedir?
Embarcamos a las 00.00 hrs., soltaron amarras a las 01:00 hrs. y llegamos a Civitavecchia a las 20:00 hrs. Lo que significa que la mitad del viaje la hicimos dormidos y la otra mitad tumbados a la bartola en la cubierta, aprovechando la piscina.

Aquí un italiano en bici, arrastrando un troley, esperando para embarcar junto a furgos y todoterrenos. Angelico:



La cubierta del ferry de Grimaldi... con su piscina...



y su pizza al corte...



Tras desembarcar en Civitavecchia nos acercamos a Roma para dormir y al día siguiente comenzar a subir hacia el norte de la península. Nos apetecía conocer la República de San Marino, así que hacia allí nos dirigimos, continuando después hacia Venecia y Trieste.

En otros viajes anteriores ya habíamos comprobado que en Italia solo hay dos tipos de carreteras: malas y gratis (nacionales) o malas y caras (autopistas). En cualquier caso, ambas están llenas de italianos disfrutando de sus máquinas y camiones TIR de gran tonelaje... y la gran diferencia entre unas y otras está en el sinfín de ciudades, pueblos y poblaciones que atraviesas con unas y esquivas con otras. Si tenéis que elegir, vosotros mismos.

La República de San Marino es una pequeña ciudad asentada sobre un risco, con unas bonitas vistas, un casco histórico resultón, un paseo entre árboles que conecta varias torres de vigilancia medievales y un montón de restaurantes, pizzerías y tiendas de souvenirs. Durante mucho tiempo San Marino ha sido a Italia lo que Andorra a España, o sea, un sitio donde los bancos no preguntaban de donde salía el dinero que los clientes ingresaban ni tenían un especial interés por colaborar con la Hacienda pública. Ahora dicen que ya no. Pero Andorra tampoco, ¿no? Pues eso.

Vistas desde lo alto de la ciudad:



Y las torres de vigilancia y/o defensa:









Luego continuamos viaje, con intención de dormir en Venecia. Ya habíamos estado en otras ocasiones, de modo que la idea era dar un paseo, ver la puesta de sol, comer unos helados y dormir, para hacer kms. a la mañana siguiente. Tanto la hora a la que llegamos como la caída de una tormenta contribuyeron a aligerar las calles de visitantes, lo que siempre es un alivio en una ciudad (espectacular, en todo caso) como Venecia:











Eso sí... gracias a la cantidad de japoneses y norteamericanos lelos que llegan a la ciudad día sí día también en cruceros sin sentido, dar un paseo en góndola viene a costar lo que la atención de un notario:



Abandonamos Venecia, contribuyendo humildemente al sostenimiento de las autopistas italianas, circunvalamos Trieste, dejamos atrás Italia y durante unos pocos kms. entramos en Eslovenia, puesto que el camino más corto para llegar a Croacia nos lleva hacia su capital (Rijeka) por una carretera nacional eslovena -más que correcta- transitada por un montón de camiones y turistas que, como nosotros, esquivan la autopista (y la viñeta) eslovena.

Entre Italia y Eslovenia encontramos una frontera en la que ni siquiera debemos de detener el vehículo. Al entrar en Eslovenia aprovechamos para llenar de nuevo el depósito de la furgo antes de llegar a Croacia, puesto que sospechábamos (y acertamos) que el gasoil en Eslovenia será más barato que en Italia (eso no tiene mérito: en casi cualquier sitio del mundo el gasoil está más barato que en Italia) y también que en Croacia (y sí; desde ya advierto: Croacia es un país caro; más caro que España, más caro que Italia, más caro que Grecia y más caro que Eslovenia).
Pocos kms. después volvemos a encontrarnos con otro puesto fronterizo -esta vez entre Eslovenia y Croacia- en el que sí que debemos detenernos y mostrar nuestros pasaportes UE: todo OK, of course.

Puesto que estamos en verano decidimos dejar la península de Istria para que la disfruten los turistas italianos y alemanes, circunvalamos Rijeka por autopista ("free") y nos dirigimos hacia la isla de Krk. Es una de las muchas islas que están enfrente de la costa croata y al mismo tiempo una de las pocas que dispone de un puente que la une al continente. Para usar el puente hay que pagar peaje (solo para entrar en la isla, no para salir... puesto que es difícil salir sin antes entrar, ¿no?).

Otra advertencia: en todos los peajes croatas nuestra furgo es categoría "2" (y no categoría "1", como en casi todos los demás países europeos) puesto que el límite entre una categoría y otra viene definido por la altura del vehículo... y ésta, aquí, es sensiblemente más baja que en otros lugares: 1'90 metros. Así que pagamos y entramos.



Nuestro primer encuentro con la costa croata (en la isla de Krk) confirma lo que ya habíamos intuido: es un lugar fantástico. Hay un montón de calas, el agua es translúcida, la temperatura es ideal, el paisaje bellísimo... El único pero son los precios. Porque Croacia está cara (¿lo había dicho ya?) Bueno... y quizás que no hay playas de arena fina... sino de piedritas, piedras o pedruscos, dependiendo. Pero que también tienen su aquel.





Lógicamente, ya nos vamos encontrando algunas dificultades con el idioma; puesto que  el croata no es una lengua ni muy intuitiva ni fácil de chapurrear, al menos para los castellanoparlantes, como los abajo firmantes. Obsérvese:



Desde que salimos de España teníamos claro que uno de los "sí o sí" del viaje era ver los lagos de Plivitçe... de modo que dejamos atrás (de momento) la costa croata y vamos ganando altura hacia las montañas del interior del país. Conforme nos acercamos a la frontera con Bosnia comenzamos a encontrarnos con algunos restos acojonantes (literalmente) de la Guerra de los Balcanes... aunque nada comparado con lo que más adelante veremos en ciudades como Mostar,  Sarajevo o Belgrado.
Creo que aunque las fotos están hechas con el móvil se perciben los impactos de los pepinazos en las fachadas:





Los lagos de Plivitçe son una barbaridad.
La idea es que en el curso de un río se han ido formando terrazas que se comunican mediante cascadas, rápidos y torrenteras. Considerando que el paisaje es de alta montaña... que el agua tiene un color verde esmeralda... y que se lo han currado para que a través de rampas y pasarelas puedan visitarse tranquilamente (incluso con un barco eléctrico que atraviesa uno de los lagos más grandes)... si se está cerca es obligatorio pasarse por allí.

Recomendaciones: ir pronto (mejor que sobre tiempo que andar pillados), llevar algo de comida (aunque hay bares), armarse de paciencia (en verano éramos hordas de turistas los que acudimos allí, lo que obliga a caminar en fila india o a hacer colas en algunos estrechamientos) y... disfrutar del paisaje:





Por si alguien tiene intención de ir... este es el mapa oficial:



A primera vista puede parecer lioso... pero entended que viene a ser un "8" tumbado, es decir, dos círculos unidos. El primer círculo serían los lagos más altos (los que están a la izquierda en el mapa) y el segundo círculo los lagos más bajos (los que están a la derecha del mapa). Si os fijáis en el mapa veréis que hay dos entradas/salidas (la "1", más a la derecha; y la "2", en el medio, donde se unen los dos círculos).

Para hacer todo el recorrido en sentido descendente nosotros optamos por empezar por la entrada/salida 2, (NÚMERO 1 EN ROJO) coger el barco (eléctrico) que atraviesa a lo largo el lago más grande (Kozjak) hasta el otro extremo (NÚMERO 2 EN ROJO), continuar caminando hasta la entrada/salida 1 (NÚMERO 3 EN ROJO) y allí coger un "tren" (un Unimog con dos remolques) que primero nos llevó de nuevo junto a la entrada/salida 2 (NÚMERO 4 EN ROJO) y después a la parte más alta de los lagos más altos (NÚMERO 5 EN ROJO)... desde donde descendimos de nuevo andando hasta el embarcadero (NÚMERO 6 EN ROJO) para regresar a la entrada/salida 2, donde estaba aparcada la furgo (NÚMERO 1 EN ROJO). De este modo se ven todos los lagos y las cascadas, y el camino siempre es descendente. Obviamente, no es la única forma de hacerlo.

A ver si con Photoshop me explico algo mejor:



Una vez que se entra en el parque todos los desplazamientos (barcos eléctricos, Unimogs) están incluidos en el precio de la entrada (180 kunas, en julio de 2017), se usen o no, e independientemente del número de veces. Aquí, los Unimog/bus:



Nosotros, por ahorrarnos unas kunas y puesto que llegamos prontito, optamos por aparcar la furgo fuera de los parkings habilitados. Y no fuimos los únicos... pero cada quien es cada cual:



Después de visitar Plivitçe volvemos a la costa del Adriático para seguir camino. Más playas, más calas, más baños... Dejamos atrás ciudades como Zadar o Split y volvemos a abandonar la costa para entrar en Bosnia-Herzegovina y visitar Mostar y Sarajevo.

Quien esto suscribe ya va teniendo unos años... así que se acuerda de Pérez-Reverte ataviado con un casco de soldado y gafas de empollón contando en el Telediario las barbaridades que estaban aconteciendo por estos lugares. También recordamos las imágenes del puente de Mostar hundido en el río y las crónicas que contaban como la pacífica convivencia entre creyentes de diversas religiones había degenerado hasta convertirse en una escabechina.

Abandonamos Croacia (y la costa) y entramos en Bosnia-Herzegovina por la carretera que conduce hasta Sarajevo, pasando por Mostar. Nada más pasar la frontera nos parece estar saltando un par de décadas atrás en el tiempo, pues resulta que mientras que los coches, las casas, las carreteras croatas son semejantes a las de cualquier país comunitario... los coches, las casas y las carreteras bosnias se han quedado en los '80 o los '90 del siglo XX.

Así que puesto que ya no podemos elegir entre nacionales chungas y autopistas caras como hasta ahora, sino que solo hay una opción (que viene a ser el equivalente a una carretera nacional española estándar: buen firme, trazado sinuoso, bastante tráfico, radares repartidos por aquí y por allá...) nos ponemos a ello...

Primero llegamos a Mostar, que es una ciudad coqueta con un casco histórico fantástico que perfectamente podría ser un mini zoco marroquí o turco. La mezcla de elementos religiosos es curiosa y nos sorprenden los elementos musulmanes (mezquitas, cementerios, mujeres con burka...) que vamos encontrando entremezclados con naturalidad con iglesias, shorts, bikinis... De hecho, era  domingo y alternativamente íbamos escuchando la llamada al rezo desde la megafonía de los minaretes de las mezquitas y el sonido de campanas de un par de iglesias.







En el famoso puente sobre el río Neretva (¿os acordáis del apellido de "Eva", la protagonista de la novela de Pérez Reverte?) nos encontramos con que hay una competición de saltos... de modo que se venden entradas para poder acceder a los sitios estratégicos mientras que los saltadores se disponen a hacer lo suyo.

Vaya, pá habernos matao.





















Aunque, las cosas como son... hay días en que un buen baño apetece... por razones obvias:



Y, después de visitar Mostar, en poco más de una hora... ¡¡llegamos a Sarajevo!!

Para entender lo que sucedió allí durante la guerra, imaginad que Sarajevo está en una sartén: una superficie plana, más o menos circular, rodeada de montes y montañas y con una sola salida a través de un valle...

Ahora considerad que todos los montes que la rodean estaban ocupados por francotiradores y piezas de artillería enemigos (serbios) y que la única salida (lo que sería el "mango" de la sartén) estuvo primero bloqueada y después ocupada por un aeropuerto ocupado por Naciones Unidas y sus cascos azules. Así se explica que durante ¡¡años!! los serbios se dedicaran a bombardear sistemáticamente la ciudad, a disparar a sus habitantes aleatoriamente y que estos desarrollaran estrategias para sobrevivir.

Gráficamente:





Esta es la famosa biblioteca que fue atacada con bombas incendiarias y cuyo contenido estuvo ardiendo durante días, para desesperación de los habitantes de la ciudad sitiada:



Por lo visto, han decidido no olvidar ni lo que sucedió...



ni tampoco a quienes colaboraron con la reconstrucción



Y ya que estamos... acojonan un poco las indicaciones para entrar, ¿no?



Esta es una foto del Holiday Inn, en plena "Sniper Avenue" de Sarajevo (esta foto no es mía, sino que se ha obtenido en el blog del que fuera corresponsal de guerra Alfonso Rojo)...

http://www.periodistadigital.com/alfonso-rojo/reportero-de-guerra/2015/11/18/por-alfonso-rojo-hoteles-conflicto-belico-reportero-guerra-periodista-periodismo-vietnam-libano-sarajevo-bagdad-corresponsal.shtml



El slogan es bastante ilustrativo: "RUN or R.I.P."

Y esta sí es una foto mía, de como está la misma zona, en la actualidad, 25 años después de aquella foto:



Para entender lo reciente que aún está todo, recordad que uno de los responsables del asunto ha sido condenado a cadena perpetua en noviembre de 2017, después de estar escondido/acogido en Serbia durante más de 15 años, esquivando la orden internacional de busca y captura emitida en su contra por el Tribunal especial de Naciones Unidas. La única lástima es que con seteintatantos poca perpetuidad le queda.

Una de las estrategias de supervivencia consistió en la construcción de un túnel justo por debajo del aeropuerto controlado por Naciones Unidas (aprovechando que los serbios tenían la prudencia de no bombardear a sus cascos azules) para conectar la ciudad sitiada con el territorio bosnio libre. La construcción (primero) y la existencia (después) del túnel parece ser que fue uno de los secretos mejor guardados durante la guerra, puesto que posibilitaba la conexión de la ciudad con el exterior. El inicio del túnel se situó en el jardín de una casa familiar. Hoy se puede visitar la casa, recorrer unos pocos metros del (claustrofóbico) túnel y hacerse una idea de lo jodida que tuvo que ser la vida para todos los que se vieron pillados en aquella ratonera durante ¡¡años!!.

La entrada a la casa de la familia Kolar:



El túnel:



El motor del Fiat 127 con el que generaban electricidad para iluminar el túnel y alimentar las bombas que achicaban el agua del terreno:



Y la colección de minas (antitanque y antipersona) que tienen por allí. Por aquello de recordar para no repetir, supongo.





De hecho, nos sorprendió ver que en todas las tiendas de recuerdos de la ciudad, buena parte de los artículos (bolígrafos, ceniceros, jarrones, juguetes...) están hechos a partir de casquillos de munición de diverso calibre:



Después de pasear tranquilamente por la ciudad nos acercamos a algunos de los montes que la circundan y, en apenas unos kilómetros nos encontramos con varias cosas curiosas...

Tales como la República de Srpska...



...los restos de la pista de Bobsleigh que se construyó para los Juegos Olímpicos de Invierno de 1982...








o una flamante pista de gravedad patrocinada por Audi (a 2.5€ el viaje):



Aprovechamos que el gasoil está a un precio razonable para volver a repostar...



desandamos el camino hacia Mostar y la costa croata, volviendo a encontrar restos del pasado reciente de esta gente...





Y antes de cruzar de nuevo la frontera, muy cerquita de un santuario católico (Medugorje) lleno a rebosar de autobuses de peregrinos (muchos de ellos, polacos), nos encontramos con un lugar precioso: las cataratas de Kravice, donde, dadas las circunstancias...



echamos un buen rato, viendo tranquilamente como fluye el tiempo, aprovechándonos de que, a diferencia de Plivitçe, aquí uno ¡¡se puede bañar!! tranquilamente, aprovechando además los precios (exiguos) de la cerveza local





Por cierto, suponemos que la diversidad religiosa del país, la proximidad de Medujorge y la preciosidad del paisaje han obligado a establecer prioridades:



Dando por finiquitada la estancia en Bosnia-Herzegovina, atravesamos de nuevo la frontera y volvemos a Croacia



con idea de llegar rápidamente a Dubrovnik. Pero... si revisáis un mapa actualizado observaréis que Dubrovnik es una especie de enclave croata insertado en territorio bosnio... de modo que para llegar allí hay que salir de Croacia y de la UE (o sea, hacer cola, parar en el puesto fronterizo, enseñar los pasaportes, sonreír al policía...), entrar otra vez en Bosnia-Herzegovina (hacer cola, parar en el puesto fronterizo, enseñar los pasaportes, sonreír al policía...), salir de Bosnia-Herzegovina (hacer cola, parar en el puesto fronterizo, enseñar los pasaportes, sonreír al policía...) y volver a entrar en Croacia y en la UE (hacer cola, parar en el puesto fronterizo, enseñar los pasaportes, sonreír al policía...) Todo ello en apenas 20 kms. Baste decir que entre el primer puesto fronterizo y el último a los niños les dio tiempo a ver enterita Tadeo Jones 1.

Por lo demás, Dubrovnik mola mucho. Resulta que a cuenta de haber sido el set de rodaje de Desembarco del Rey, de Juego de Tronos, no hay esquina, muralla o plaza en donde no haya alguien haciendo el gilipollas como si fuera un actor de la serie. También sucede que cruceros variados desembarcan allí todos los días huestes de guiris para una visita rápida. Y acontece también que hay que aparcar la furgo en a tomar por c#&lo porque hay trillones de vehículos y todo el centro (menos mal) está peatonalizado. Pero todo bien.

Vista general de Dubrovnik desde el risco por el que discurre la carretera, donde se puede intuir el puerto fortificado y las murallas que rodean la ciudad:



A la entrada, de nuevo un cartel en el que recuerdan con precisión geométrica donde cayeron los pepinacos que les lanzaron serbios y montenegrinos:



Y callejeando por sus calles...





una preciosa casa, hoy perfectamente restaurada, donde un artista local describe como mientras toda su familia estaba dormida comenzaron a caer granadas incendiarias en casa, convirtiendo el edificio en una ruina. "No olvidamos", reza el cartel:





Dejamos Dubrovnik y nos encaminamos a Montenegro... donde nos encontramos con que además de hablar una lengua incomprensible (y entender poco inglés) escriben en cirílico. Por aquello de facilitar las cosas, suponemos. Los trámites aduaneros vuelven a retrasarnos bastante y hacen que entremos en el país prácticamente de noche y, puesto que nuestro destino está aún lejos, nos olvidamos del turismo y seguimos avanzando hacia Albania.

Al salir de Montenegro, nos encontramos con una escena curiosa (que luego volveremos a ver en Albania, en Bulgaria y en Serbia, pero que no habíamos visto en Croacia ni en Bosnia)... y es que, aprovechando las colas que se forman en los puestos fronterizos y la lentitud con que avanzan, los locales montan tenderetes a pie de carretera donde venden tentempiés variados: melones, sandías, quesos, miel, tabaco, refrescos, cervezas...





Pasada la frontera, llegamos a Albania.

Considerando que durante un montón de años el país fue un "paraíso" comunista del que no se podía salir y al que no se podía entrar (salvo con pasaporte diplomático), el abajo firmante hacía años que quería visitarlo. Poder hacerlo en familia y por carretera me ha encantado. También tengo que reconocer que cuando he dicho que he pasado las vacaciones en Albania la gente (así, en general) lo ha flipado bastante.



Dado que ya empieza a ser tarde, buscamos un camping nada más pasar la frontera (por cierto, fantástico camping), en las afueras de Shkoder, es decir, a apenas 15 kms. de la frontera con Montenegro...





...con idea de llegar al día siguiente a la capital (Tirana).

Por si consideráis la posibilidad de viajar por carretera en Albania, varias apreciaciones:

· No hay autopistas pero, a cambio, las carreteras en general están muy bien (firme, señalización...) y ocasionalmente son de dos carriles por sentido, lo que permite circular con ligereza. Ya quisieran en Italia tener carreteras semejantes.

· No hay más coches circulando que Mercedes. Eso sí: todo el catálogo de Mercedes desde 1990 hasta hoy. Si no es Mercedes... ¡es guiri! (como nosotros).

· Como sucedía en Piratas del Caribe (la buena: la 1) con el código pirata, las normas de circulación no son taxativas, sino más bien una recomendación. Eso sí, hay radares (de los manuales, que son como una cámara de fotos réflex que maneja un policía más o menos escondido). La ventaja de la furgo es que la altura del conductor permite ver los coches de policía a una cierta distancia... así que atentos (o circulad despacio, ¡oño!).

· Y, por último, en las ciudades en las que hay que pagar por aparcar no hay parquímetros (máquinas) sino humanos, que están por todas las calles afectadas: se acercan, les dices cuanto tiempo vas a estacionar, les pagas, te dan un recibo con el tiempo y la matrícula de tu vehículo y lo colocas en el salpicadero. O sea, como los parquímetros pero con una sonrisa.

Respecto de los precios... el gasoil es solo algo más barato que en los países vecinos pero toooodo lo demás es bastante más barato (dormir, comer, aparcar, comprar...), así que aprovechad, amigos.

Nosotros aprovechamos para visitar varias localidades, pero Tirana, la capital, quizá sea la más impactante.

¿Dónde (sino en Tirana) pueden encontrarse semáforos que se iluminan (en verde, ámbar o rojo) completamente? Y cuando digo "completamente" quiero decir "completamente":







Creo que la idea es que, si quieres, te lo saltes... pero que no puedas decir que no lo habías visto.

En todo Albania, por lo visto hay decenas de miles de búnqueres, porque pensaban que podían ser invadidos por una potencia extranjera y el paranoico que los gobernaba ordenó su construcción para poder resistirse. Angelico.

La cosa es que, quien sabe porqué, no los invadieron y que los búnqueres ahí se han quedado. Los hay de todos los tamaños... pero el más bestia que vimos está en Tirana, debajo del Ministerio del Interior, de modo que fue construido precisamente para albergar al ministro correspondiente y a sus altos funcionarios en caso de necesidad, pudiendo mantener el control sobre el país. Ahora está acondicionado como museo y, aún así, acojona bastante.

La entrada al búnquer subterráneo desde la calle:



Los corredores que comunican las diversas estancias:



Las instalaciones de los guardias:



Las celdas (demostrando que incluso en un búnquer puede venir bien tener a mano donde detener gente, que nunca se sabe, oyes):



Y una instalación curiosa... de la era pre-digital. La recreación de como se espiaba en domicilios y hoteles: agujerito en la pared y, ¡hala!, micrófono y cámara (supongo que hoy alucinarían viendo que todos voluntariamente estamos permanentemente localizados con nuestros móviles, que además llevan un micrófono y una microcámara, por si alguien quiere activarlos en un momento dado... encargándose la red de hacerle llegar la señal hasta donde esté (¿?), sin necesidad siquiera de acercarse a nosotros):







Y la silla de barbero que colocaron en el aeropuerto de Tirana (el único que existía) para obligar a los pocos extranjeros que eran autorizados a entrar en el país a cortarse el pelo y la barba, "para no parecer mujeres", lo que, por lo visto, iba en contra de la estética socialista. Literalmente: "The border authorities of the Ministry of Internal Affairs do not allow the entrance in the People's Republic of Albania of all those foreigners who, with their appearance go against the norms of the socialist aesthetics, such as men with long hair like women, with exaggerated sideburns, with irregular beards and with inappropiate clothing, and women with mini and maxi skirts.."

Por lo visto, espiar a todo el mundo, torturar a los detenidos y condenar a muerte o a largas penas privativas de libertad por expresar ideas no iba en contra ni de la ética ni de la estética socialista. Pero llevar el pelo largo o la falda corta sí. Lo que viene siendo entender el mundo con dos cojones:





Para acabar de rematar la visita, un generador eléctrico construido a partir del inmenso motor de un camión de fabricación china. Porque claro, si eres un paraíso socialista... ¿a quién vas a pedir colaboración sino a China (esa gran democracia)? Todos los demás querrían invadirte para quedarse con tu paraíso, ¿no?





Más estampas de Tirana... plaza de esas megalomaniacas para poder hacer actos de adhesión al régimen en condiciones...



... el múseo dedicado a las civilizaciones (para compensar que no podían salir del país se lo enseñaban en maqueta, supongo):



... todo está en la misma plaza...





Salimos de Tirana y nos dirigimos de nuevo a la costa, encontrándonos con paisajes alucinantes, con carreteras en muy buen estado, puertos de montaña espectaculares y vistas que eran frecuentes en España hace cuatro días pero que ya no van quedando (o yo no me voy encontrando, que todo puede ser), características de una economía aún más agrícola que industrial:





Seguimos aprovechando que es agosto, que estamos en la costa y que las playas (de piedritas) son fantásticas y tienen el agua a la temperatura que nos ha recomendado el médico... para continuar el viaje camino de Grecia... donde finalmente llegamos, entrando al país (y, de nuevo a la Unión Europea y a la zona euro) por el puesto fronterizo cercano a Igoumenitsa, que es a donde habríamos llegado si hubiéramos optado por el ferry desde Italia en vez de atravesar Croacia, Bosnia-Herzegovina,  Montenegro y Albania.

Un par de notas sobre Grecia, así en general:

Con cierta frecuencia el choque con el idioma es tal que volvemos a encontrarnos en la niñez y/o el analfabetismo: ellos no hablan nada más que griego... nosotros no entendemos nada de griego... la carta solo está en griego... y... ¡tenemos hambre!

¿Vosotros qué pediríais?


Claaaaro. Lo mismo que nosotros. Peeero... ¿cómo saber cuánto te están cobrando y por qué?



Pues eso.

En todo caso, ¿no tiene su aquel estar en un país en el que para decir "salida" dicen "éxodo"?





Moooola.

Aunque también os reconozco que entender lo que quieren decir a veces es complicado... salvo que lo acompañen con dibujitos... o sea, lo que yo decía, una vuelta a la infancia (gritad conmigo: ¡viva Google translator!):





Y el precio del gasoil (en agosto de 2017)... el de la izquieda (1.149 €)...



En Igoumenitsa tomamos la autopista que nos acercará hasta la zona de Meteora, que era otro de los "sí o sí" del viaje. La autopista que utilizamos es magnífica, tiene un precio razonable y nos enseña varias lecciones valiosas que nos servirán para el resto del periplo griego: los peajes hay que pagarlos en efectivo y son frecuentes (no pagas al salir de la autopista, como aquí, sino que cortan cada dos por tres la calzada entera y te cobran 2 o 3 euros) y no hay casi gasolineras dentro de la autopista, por lo que si se necesita repostar hay que salir y volver a entrar.

Meteora es un lugar a-lu-ci-nan-te.

Hala, ya lo he dicho.

Básicamente es un valle repleto de robles y encinas en el que, caprichos de la geología, se han levantado varias formaciones rocosas casi cilíndricas. Por si fuera poco, en su día eremitas varios decidieron dedicarse a la vida contemplativa en lo alto de tales pináculos y con el tiempo se acabaron construyendo varios monasterios de tamaño diverso (lo que en cada caso permitía el espacio de la cumbre) a los que solo se puede llegar subiendo decenas de escaleras.

Nosésimexplico.

Panorámica ilustrativa:



Por si se diera la circunstancia de que queráis ir a verlos... debéis de saber que básicamente son seis monasterios... que los hay de monjes (4) y de monjas (2)... que todos se pueden visitar... que en todos hay que pagar entrada... que tienen horarios diversos (para compatibilizar el uso turístico y el religioso)... que hay que vestir con recato (si no fuera el caso, hay ropajes diversos que te prestan para la visita)... que alguno de ellos es especialmente pequeño (y bonito) por estar construido prácticamente en vertical (con diversas salas que se superponen unas a otras debido a lo estrecho del cilindro de piedra en que está construido: "San Nicolás") mientras que otros son mucho más grandes, prácticamente equivalentes a los monasterios de aquí, disponiendo incluso de curiosos museos donde explican la historia de la zona (careciendo, eso sí, de claustro, que tendría que ocupar un espacio que físicamente no tienen: "Gran Meteoro" o "Metamorfosis").

No están lejos unos de otros, pero las cuestas que hay que subir y bajar y las escaleras que llegan hasta la entrada de cada uno hacen aconsejable el uso de un vehículo motorizado para ir de unos parkings a otros. Pero, vamos, que vosotros mismos.

Un mapa esquemático de la zona:



y otro un poco más detallado donde también marcan los senderos y los parkings, porsiaca:



Y los horarios de 2017 (aunque no tiene pinta de que modifiquen mucho sus hábitos de vida... así en general... desde la Edad media... más o menos):



Algunas fotos de algunos monasterios desde fuera...









Las indicaciones para entrar en uno de ellos (el más grande):



Y alguno de los más pequeños por dentro, profusamente decorados:







Después de unos días en Meteora seguimos bajando hacia el sur, con idea de llegar a Atenas. En el camino nos encontramos con lo que queda del desfiladero de las Termópilas, donde 300 espartanos y 700 tebanos capitaneados por Leónidas se enfrentaron con los persas allá por el 480 AC (luego ha resultado que la historia es una hijaputa y nadie se acuerda de los tebanos mientras que acerca de los espartanos los americanos hacen películas con un escocés interpretando a Leónidas... "THIS IS... SPARTA!!!", sabéis como digo, ¿no?)

Han pasado 2.500 años de aquello, así que el paisaje es notablemente diferente del que debió ser en su día. En todo caso, hay un panel explicativo y un monumento a Leónidas justo al lado de la carretera (y de la autopista) que dejan constancia de lo sucedido entonces:





Y, finalmente, llegamos a Atenas... donde buscamos acomodo en el único camping que encontramos cerca de la ciudad... que resultó ser el camping más cutre (con mucha diferencia) de todo el viaje... aunque a cambio disponía de una piscina fantástica (en una especie de club chill-out adyacente abierto al público en general y gratuito para los escasos campistas) que hizo las delicias de nuestras criaturas (a quienes Homero, Píndaro, Aristóteles o el mismo Leónidas les importaban una higa, dicho sea en plata).

Quizá fuera por ir allí en agosto o quizá sea así siempre, pero no nos pareció que Atenas fuera una ciudad complicada para circular (ni para aparcar en el mismísimo centro). Obviamente es una ciudad antigua, enoooorme, con calles estrechas, rampas empinadas y una configuración peculiar... pero nos movimos por ella cómodamente y sin inconveniente digno de mención.

Eso sí: hay muuuucho que ver y en todos los lugares que visitamos nos abrumaba la historia que tenían detrás. De hecho, me sigue pareciendo increíble haber podido pisar las mismas escaleras de mármol que conducen a la Acrópolis que tuvieron que pisar Pericles, Sócrates, Platón o Diógenes. Flipante.

Por otra parte, los griegos han configurado sus lugares históricos como un sacaperras para guiris y... supongo que dadas las circunstancias hacen bien. El precio estándar son 12 € por persona para cualquier visita, salvo la Acrópolis, que son 20 €. Y al que no le guste que se vaya a un parque temático o se quede en la piscina del crucero.

La Acrópolis desde la distancia:



Y desde dentro:





Algunas vistas de los alrededores (desde la Acrópolis):



Por lo demás, la Plaza de Sintagma (¿saben o no saben poner nombres esta gente?, porque ¿cómo va a pasar lo mismo en la "Plaza del Grano", en la "Plaza de la Paja" o incluso en la "Plaza Mayor" que en la "Plaza Sintagma"?)... con los soldados hieráticos y el cambio de guardia (cada hora en punto, 24 horas non stop) en la puerta del Parlamento...





Y deambular por los barrios de Monistiraki o Plaka (en las faldas de la Acrópolis) es un gozo, a cualquier hora del día y hasta bien entrada la madrugada. También es interesante acercarse hasta El Pireo (el puerto de Atenas) y toda la carretera costera que bordea el Cabo Suneo hasta llegar a lo que queda de lo que fue el Templo de Poseidón. Es una excursión corta (60-80 kms.), con unas vistas marítimas espectaculares y con varias calas y playas donde no hay ningún problema para darse un chapuzón y reponer fuerzas en cualquier momento.

Las ruinas del Templo de Poseidón ("¿oootra vez toooodo tirado?", preguntaron mis retoños al bajarse de la furgo)...
 La entrada, ya sabéis... precio estándar: 12 €:





Decimos adiós a Atenas e iniciamos nuestro periplo por el Peloponeso.
Accedemos a la península por uno de los puentes que pasa sobre el canal de Corinto, con idea de ir básicamente a tres lugares míticos para la historia de occidente: Micenas, Esparta y Olimpia.

Aquí, el canal de Corinto (que puede no parecer gran cosa hasta que ves un barco del copón atravesándolo... haciéndote a la idea de la escala -y longitud- del bujero):





Micenas fue una ciudad amurallada construida en lo alto de un monte. Hoy se puede entrar por su mítica Puerta de los Leones (la original, que sigue ahí), como en su día hiciera cualquier visitante de la antigüedad, pasear por sus calles adoquinadas, entrar en el aljibe subterráneo, visitar su museo e imaginar lo que hubo de ser en su tiempo...



A apenas 1 km. de la entrada se puede visitar también (incluido en el precio -ya sabéis: 12 €-) la tumba de Agamenón / Atreo... Que en realidad no tiene nada de especial, pero ante la que resulta interesante pensar que en su día albergó los restos de un monarca -junto con su tesoro- y que durante años estuvo enterrada formando una especie de colina, esperando que alguien excavara por allí para revelar sus secretos:



Desde Micenas nos dirigimos a Esparta... donde nos encontramos con que, haciendo honor a su nombre, la ciudad no fue nunca gran cosa, arquitectónicamente hablando; de modo que lo que queda es aún menos de lo que hay en casi cualquier otro sitio de Grecia.
Como será que pasear por la acrópolis de Esparta... ¡¡es gratis!!

En 3000 años han debido pasar muchas cosas por allí... así que sigue todo tirado, de cualquier manera...





Y hace muuuucho calor



Apenas unos kms. más allá de lo que fue Esparta está Mitra.
En una colina, los francos en la época de las Cruzadas levantaron una ciudad amurallada que, visto lo que queda, debió de ser espectacular en la época. Aún están en pie un montón de templos adornados con frescos y bajorrelieves alucinantes... y se puede pasear tranquilamente mientras se va ascendiendo hasta lo más alto, donde hay un castillo que podría estar en cualquier otro sitio (España, Francia, Gran Bretaña...) con un Medievo relevante. Por otra parte, cualquiera de las casas o iglesias que están en esa colina justificarían un museo propio y una visita específica si estuviesen en cualquier pueblo o ciudad de nuestro país.
O sea, que el sitio es a-lu-ci-nan-te... y todos y cada uno de los edificios de la colina también lo son. Ya. Una vez más. Lo sé, lo sé.

Para que os hagáis una idea, esta es la colina, con el castillo al fondo y los edificios, medio escondidos entre la vegetación y excavados en la roca:



Y estos son los algunos de los templos...









Las vistas desde lo más alto (desde el castillo)...





Y algunos de los frescos (que cubren la práctica totalidad de las paredes de los templos)...







Y finalizamos nuestro periplo por el Peloponeso visitando Olimpia que, a pesar de su nombre, resulta ser una pequeña localidad al lado de un espectacular sitio arqueológico; puesto que los Juegos Olímpicos eran muy relevantes en la Antigüedad y todo el mundo conocido quiso tener presencia (una especie de "embajada") allí.

Es imprescindible dedicar un buen rato a pasear tranquilamente, puesto que todo está explicado (eso sí: es necesario hacer un acto de fe para que las piedras amontonadas por doquier se parezcan a las maquetas y los dibujos explicativos). Por otra parte, las excavaciones realizadas durante décadas han sacado a la luz toneladas de objetos espectaculares (cascos, escudos, lanzas, ofrendas, mosaicos, capiteles, estatuillas, frisos...) que se encuentran no en uno sino en ¡¡dos!! museos fantásticos (incluidos en el precio de la vista -ya sabéis: 12€-)...

Bueno, en realidad hay ¡¡tres!! museos: dos dedicados a los hallazgos arqueológicos y uno a los Juegos olímpicos de la Antigüedad. Si se tiene tiempo, todos son interesantes (y, en todos, los empleados tienen la misma consigna: se puede fotografiar toooodo lo que quieras pero... no puedes fotografiar a nadie cerca de los objetos expuestos o las urnas que los contienen... o sea, que puedes apuntar con la cámara o con el móvil a lo que quieras, pero si alguien se pone delante del objetivo se te echan encima diciendo que no, no, no... en todos los idiomas. ¿Por qué? Quílosa)...

Por lo visto, una de las pruebas de los Juegos, en la Antigüedad, consistía en una carrera en la que los atletas (soldados) iban ataviados con toda su impedimenta (coraza, casco, escudo...) de modo que han encontrado un montón de piezas desechadas tras su uso (se ve que los materiales no eran biodegradables ni medioambientalmente sostenibles... sino de qué):

La entrada de uno de los museos...



Escudos (enormes)...



Cascos...

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Y ofrendas (estatuillas) que los deportistas ofrecían a los dioses antes de las competiciones (hoy las ofrendas se las hacen a los médicos deportivos, a cambio de transfusiones de sangre, creo)...

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Bueno... y a falta de viagra... por lo visto también hacían ofrendas para que aquello fuera bien (y si colaba, colaba):

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Vista Olimpia, comenzamos ya a "volver" a casa... o, al menos... a no alejarnos más de esta. No obstante, queremos ver Delfos... así que salimos del Peloponeso por donde habíamos entrado (Corinto) y, esquivando Atenas, nos dirigimos hacia Delfos.
Primero hemos de atravesar el Monte Parnaso (moooola), donde nos avituallamos con la fast-food griega (Gyros Pyta (de "pig" o de "chicken") + Green / Coca Cola):

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Aunque también se puede elegir beber agua "divina" (¿qué no?)...

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De nuevo, Delfos estuvo construida en una colina, dentro de un profundo valle. El sitio sería espectacular por si mismo (por lo profundo del valle y la vegetación que contiene), pero -igual que en Olimpia- diversos pueblos / familias de la Antigüedad compitieron por construir los edificios más llamativos cerca del Oráculo, rematando el asunto con un estadio donde celebrar competiciones deportivas.

La idea es que originalmente debió de ser algo así:

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Y, de nuevo, el sitio es notablemente grande y tiene un museo donde exponen algunas de las cosas alucinantes que han ido encontrando allí (franceses, alemanes, ingleses... con excavaciones realizadas en los ss. XVIII, XIX, XX... de modo que lo que no está en el British (que es bastante) o en Berlín (que es otro tanto) aún es posible verlo en Delfos). En cualquier caso, no hay museo del mundo que pueda ofrecer una experiencia como la que supone ir ascendiendo la colina por la calzada empedrada, viendo a los lados las ruinas de templos, palacios, un teatro, un estadio...
De verdad que hay que ser muy tosco para que el paseo no impresione.

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Tras visitar Delfos, seguimos subiendo por la costa (del Egeo) con idea de volver a casa por Bulgaria y Serbia.

Bulgaria dispone de pocos kms. de autopista, y hay que pagar la correspondiente viñeta al entrar en el país si se quiere hacer uso de ella. En cualquier caso, es poco dinero (10€) comparado con cualquier peaje de cualquiera de los países que llevamos ya visitados.

La impresión que nos hemos llevado de Bulgaria es que es uno de esos países en los que su pasado comunista resulta especialmente visible aún; en lo que se refiere a arquitectura, carreteras y objetos varios "reciclados". Obsérvese el trasto (¿Kmaz?) del ejército soviético (CCCP) rebautizado con la estrella roja yugoslava y hoy utilizado por una empresa maderera para acarrear troncos:

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Y nos volvemos a encontrar con dificultades de diversa importancia: de nuevo hemos de cambiar moneda (de nuevo no hay ningún problema para pagar con tarjeta ni en las gasolineras ni en casi cualquier otro lugar); y de nuevo no entendemos nada de lo que está escrito en ningún sitio (porque los carteles en algo que no sea búlgaro no abundan)...

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... y prácticamente no hay campings en todo el país. Desde luego, nada comparado con lo que existe en cualquier otra parte de Europa. De hecho, los que encontramos venían a ser una pradera en los alrededores de la casa del dueño. A cambio, la predisposición a ayudar de los encargados es impresionante y los precios son bastante bajos (y pensaréis... "normal, ¿no?"... pues no tanto, porque no son pocos los sitios donde las instalaciones dejan mucho o muchísimo que desear y además los precios son altísimos y el trato bastante deficiente... ¿qué no?)

Como ya empezábamos a tener los días contados y aún queríamos poder malgastar algunos en Belgrado, nos centramos únicamente en dos visitas: el Monasterio de Rila y la capital, Sofia.

El Monasterio es un lugar muy original, especialmente a nuestros ojos, acostumbrados a la sobriedad monacal medieval castellana. La construcción es de madera y/o ladrillo, con colores muy vistosos y unas policromías espectaculares:

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La Catedral de Sofia es también peculiar (de nuevo para nuestros ojos, acostumbrados al gótico jacobeo o al churrigueresco andaluz):

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Por el dibujo del cartel dedujimos que tendríamos que haber pagado por aparcar. Pero sabedios como o donde. Nosésimexplico:

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Dejamos atrás Bulgaria y entramos en Serbia, con idea de centrarnos en Belgrado. De nuevo, nos encontramos con que o no hay campings... o están lejos de lo que queremos ver... o las recomendaciones no son buenas. Así que tiramos de booking y alquilamos un apartamento en el mismo Belgrado que, ya que estamos, es una ciudad con una extensión enooooome pero con un centro relativamente pequeño y paseable sin dificultad.

En su día, tras intervenir Naciones Unidas en la guerra de los Balcanes, las tropas de la OTAN fueron autorizadas a intervenir en el asunto, básicamente para contrarrestar la superioridad serbia y acabar con las salvajadas que su ejército estaba desarrollando en sitios como Sarajevo, Srebrenica o Kosovo.

La cuestión es que la OTAN descartó la intervención terrestre, optando por utilizar su superioridad aérea atacando directamente la capital Serbia, con idea (supongo) de dejar en evidencia su vulnerabilidad. Durante un par de meses se realizaron numerosos bombardeos, que comenzaron atacando objetivos estrictamente militares (radares, cuarteles, polvorines) y continuaron con objetivos "mixtos" (estaciones eléctricas, puentes, depósitos de agua). En aquellos bombardeos también participaron cazas españoles (que despegaban desde Italia) y uno de los objetivos atacados fue la sede de la radiotelevisión serbia, argumentando en su día la OTAN que ese medio era utilizado sistemáticamente para fomentar el odio al diferente y jalear las barbaridades de las tropas serbias.

Dunadan

Quien esto suscribe tenía curiosidad por ver in situ el edificio atacado, resultando además que los serbios han decidido no reconstruirlo para dejar constancia del ataque (injustificado, según ellos) recibido por parte de los países occidentales. He aquí el edificio bombardeado (junto a las nuevas instalaciones de la radiotelevisión serbia):



Así como la opinión que tienen al respecto (es una pintada que encontré en una pared justo enfrente del edificio bombardeado):



Luego, en la fortaleza que domina la ciudad, junto al Danubio, nos encontramos una batería antiaérea de misiles SAM (que vistos de cerca acojonan bastante, la verdad):





Otro de los lugares bombardeados (este por razones evidentes, creo) fue el Ministerio de Defensa. También han decidido no reconstruirlo:



En este caso, además, han colgado un cartel... ¿reivindicativo?



En todo caso, nos llamó mucho la atención la ¿militar? que aparece en el cartel. Quiero decir... ¿os acordáis de las imágenes en las que se ven tropas serbias en Sarajevo o Kosovo?, ¿habéis visto la pinta de los sujetos que han sido juzgados (y condenados, muchos de ellos a cadena perpetua) por el Tribunal Internacional?... ¿alguno de ellos se parece a la muchacha que aparece en primer plano en el cartel?, ¿siquiera a la que está en segundo plano? No hay más preguntas, señoría.

La cuestión es que los serbios llevan veinte años diciendo que la guerra no fue de "dominación" respecto de otros territorios balcánicos, ni tampoco "religiosa" para acabar con los musulmanes croatas, bosnios o kosovares; sino que fue una guerra defensiva, como consecuencia de los ataques recibidos por la población de origen serbio que vivía en esos territorios... de modo que hoy, como prueba de los argumentos que utilizan, han montado una exposición (¿permanente?) enfrente de su parlamento para dejar claro que ellos fueron víctimas y no verdugos:





Cambiando de tercio... además de los restos de la guerra, teníamos curiosidad por ver un pequeño museo dedicado a Nikola Tesla. La cosa es que los serbios se han empeñado en que Tesla era serbio... resultando que cuando nació, el lugar donde lo hizo pertenecía al Imperio austro-húngaro... y que tal sitio hoy tampoco está en Serbia, sino dentro de las fronteras de Croacia... y que se fue a los Estados Unidos, donde rivalizó con Thomas Edison, vendió algunas patentes a Westinghouse y donde falleció a los ochentaitantos... pero supongo que los serbios, como los de Bilbao, nacen donde quieren, tú.

Curiosamente, el museo de Tesla está justo enfrente de la embajada de España en Belgrado, en un pequeño palacete reconvertido. No es gran cosa, pero resulta instructivo para niños (aquello de la diferencia entre la corriente continua y la corriente alterna, el modo en que la electricidad se "transporta", la instalación (hidroeléctrica) espectacular que Tesla montó en las cataratas del Niágara para producir electricidad con varias turbinas, un experimento con inducción y tubos fluorescentes...)





Y también en Belgrado nos encontramos con que ahora están construyendo una imponente catedral...



que ya cuenta con una espectacular cripta terminada...



y que buena parte de los fondos que están utilizando para ello resultan ser... ¡¡rusos!!, vía patrocinio de Gazprom. Nada menos.

Y... ¡al fin!... vamos acabando...

Abandonamos Belgrado y para salir de Serbia y volver a entrar en la Unión Europea (Croacia) nos encontramos con un atasco en la autopista (peaje + puesto fronterizo serbio + puesto fronterizo croata) que tardamos en atravesar ¡¡¡6 horas!!! Literalmente. De 12 del mediodía a 6 de la tarde.
Suponemos que pudiera ser la vuelta de vacaciones de todos los serbios, búlgaros, macedonios, griegos... que trabajan en Austria, Suiza, Alemania... pero, en serio: ¡¡¡6 horas!!! para recorrer unos 5 kms. de autopista (sin ninguna otra salida... solo se podía ir hacia adelante, con los arcenes ocupados, bocinas sonando, todo el mundo intentando colarse a todo el mundo).

Hasta había gente con carritos vendiendo bocadillos y latas entre las filas de vehículos atascados. Impresionante.

He de decir que tenemos ya varios centenares de miles de kms. a nuestras espaldas y diversos pasos fronterizos atravesados y NUNCA habíamos vivido algo semejante.



Tras entrar de nuevo en el espacio UE, desandamos el camino: Croacia (Zagreb habrá de quedar para otra ocasión si queremos llegar al barco), Italia (y sus ¿autopistas?), Trieste, Venecia, Roma,  Civitavecchia... ¡¡el ferry!!...



y... España (Barcelona). O sea...

Game over!


la_plasa

Guauuuuu.... Pedazo de viaje y sobre todo pedazo de kilometrada!!! Yo me plantee ir a grecia tb sin ferry y visitar belgrado pero buffff....luego eran menos dias para visitar grecia. ¿cuantos dias echasteis en total?

En serio los griegos que encontraste no hablaban ingles!? Yo todos los que he visto, menos uno, hablaban ingles e incluso alguna lengua mas.

Me he reido un monton con la cronica jajajaja .meparto .meparto .meparto


Mas aventuras en Youtube: LowCosTravellers

popel

Muy buena crónica y muy buen viaje. Me ha encantado.

Salud.

regi_maximum

Espectacular crónica y viaje. Muchas gracias por compartirlo.

Roci Roci

Me ha gustado mucho tu crónica y como lo has contado  .palmas   .palmas   Posible viaje para el año que entra  :)
-No puedes pasarte la vida viajando
-Ni piidis pisirti li vidi viijindi

Josse

Bonito relato y bonitas fotos..
Gracias por compartirlo.
.palmas .palmas

CIMA

Un relato muy ameno y muy bien documentado e ilustrado, gracias por compartirlo  .palmas

karras

 Hola Dunadan.
Primero darte las gracias por publicar tu cronica del viaje.
Estoy mirando cosas,pues tenemos intencion de ir el proximo año sobre junio.
Veo tambien que tienes una opel como la mia (creo que la corta)
Como metistes la furgo como turismo o furgo ?
Nuestra furgo mide 4,99 y consideran furgo a partir de 5m y claro si coges camarote y es turismo va gratis si no se te sube 300 € ida y vuelta
Los camarotes son de 4 aunque viajen dos ?
Nuestra intencion es ir con grimaldi Barcelona /  Civitavecchia y luego con Grimaldi tambien  Brindisi / Igoumenitsa
Siendo la misma compañia en este trayecto  Brindisi / Igoumenitsa tienen distinta consideracion el tamaño de los vehiculos es hasta 6m

Dunadan

Hola:

Perdonad el retraso, pero... estos días mi tiempo de internet es inversamente proporcional a las vacaciones escolares de las criaturas ( :))

Al turrón:

Nuestro inglés es bastante elemental y no tuvimos ningún problema para entendernos en Grecia con casi nadie... pero... fuera de las zonas turísticas sí encontramos los carteles únicamente en griego... y en el caso concreto que describo en la crónica... el restaurante lo llevaba una mujer de 45-50 años que no sabía nada más que griego... y cuando se vio en la tesitura de atendernos delegó en un adolescente zangolotino que no era capaz de decir más que "chicken" o "pig" señalándonos las líneas de la carta... (de modo que pedimos "two" de "pigs", "two" de "chicken" y "four" Green Colas y a otra cosa  ;D)

Los camarotes son de 2+2 personas... o sea: hay dos camas sí o sí (en el suelo, separadas por una mesilla compartida) y otras dos camas adosadas a la pared (más o menos a 1'70 mts. del suelo) y basculantes... de modo que nosotros, que éramos cuatro... cuando llegamos al camarote nos encontramos las cuatro camas como si fueran unas literas, con su escalerita para subir a las de arriba, ya preparadas para dormir en ellas...
Supongo que si en vez de cuatro hubiéramos sido dos o tres personas pues no hubieran desplegado una o ninguna de las dos camas de arriba (que se hubieran quedado "pegadas" a la pared, como una tele plana)... además, en cada camarote hay un armarito y un pequeño cuarto de baño (lavavo, ducha y WC)... rollo los de los hoteles Premiere Classe en Francia, por si los conocéis.

En cuanto a la furgo... la nuestra está matriculada como "turismo" (la compramos como vehículo "mixto" pero aprovechando que teníamos que pasar una ITV la cambiamos a "turismo" para no tener problemas con la velocidad en autopista y pasar las ITV cada más tiempo)... pero no obstante, antes de pagar el billete (online) telefoneamos a un número de atención al cliente de Grimaldi para asegurarnos (porque, efectivamente, la diferencia entre que la consideraran turismo o furgón era notable en cuanto a dinero)... y lo que me dijeron que les resultaba relevante era que estuviera o no completamente acristalada... es decir, que básicamente me dijeron que si estaba toda acristalada la consideraban "turismo" mientras que si tenía una parte sin acristalar entendían que podía estar dedicada a transporte de mercancías... independientemente de lo que dijera el permiso de circulación... de modo que en el billete aparece como "car" y al embarcar nadie me pidió ningún documento (más que el billete) ni nadie dijo ni mu al respecto (por otra parte, la furgo es más o menos tan grande como varios de los 4x4 que embarcaron también y que supongo que también pasaron como "cars").

Por si sirve de ayuda... también nos hicieron un descuento por reservar solo con cinco días de antelación... es decir, que la ida nos salió más barata por no reservarla con mucha antelación sino con poca (la reserva la hicimos un lunes y embarcamos tres días después)... mientras que en la vuelta también nos aplicaron un descuento por resevar junto a la ida... pero ya no el de los cinco días.

Saludos.

galtzerdi

Me quedo por aquí para terminar la crónica 'por cierto muy buena' con mas tiempo.
Resulta que este verano también hemos estado recorriendo Eslovenia - Bosnia i Herzegovina y Croacia y me está tele trasportando a nuestras vacaciones, sobre todo después de leer vuestra visita a Mostar y Sarajevo... se te ponen los pelos de punta si te pones en situación de lo que allí pasó recorriendo sus rincones.
Por cierto la visita al túnel de la vida muy muy recomendable, sobre todo si mediante la App vas escuchando la historia 'en castellano'

"vive como piensas o acabarás pensando como vives"

karras

Hola Dunadan .
No se qué hacer porque como llame y les cuente que mi furgo es mixta ,si acristalada oscuro y tapados los cristales pero con la carga de cama frigo cajones ,me la meten como furgo.O callarme y si pasa algo pagar la diferencia.
No sé ya vere.
Salu2

Fugynuria

Hola!

Genial crónica! Mil gracias por compartirla!
Estamos interesados en hacer una ruta más o menos similar, este verano :)
Bueno, la ida hacerla en furgo e intentar llegar a Durres y de ahí, coger un ferry hasta Barri, cruzar Italia y coger el ferry de vuelta de Civitavechia a Bcn. En 15 días.
Cuántos días estuvisteis vosotros?

Otra pregunta, el ferry, puedes cogerlo sin camarote y quedarte en la furgo?
Gracias!!
#TotosOnVan

Gueti

Muy buen viaje, muy buena crónica y muy buenas explicaciones de todo, enhorabuena!!!
.palmas .palmas

kirikino

Incluido en el Índice de los grandes viajes.

Gracias por compartir .bien
XIII KDD FURGOVW
TAFALLA, VAMOS A LOGRARLO TODO

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